Hay familias en las que el amor existe, pero nadie aprendió a pronunciarlo. “Mercería Paloma” es un monólogo, que se adentra precisamente en uno de esos territorios íntimos donde los afectos conviven con los silencios, las pérdidas con los recuerdos y el cuidado con una cierta incapacidad para expresar lo que verdaderamente importa.
La obra nos presenta a Federico, que reconstruye su propia historia a través de la memoria. Su relato atraviesa la pérdida temprana de su madre, la relación con un padre endurecido por las circunstancias y la presencia de Paloma, una mujer silenciosa que ocupa un lugar fundamental en la vida familiar. Tres capítulos articulan este viaje entre recuerdos, confesiones y observación de una realidad cotidiana que, por su sencillez, termina resultando reconocible.
Más que contar una historia extraordinaria, “Mercería Paloma” pone el foco en esas pequeñas tragedias domésticas que rara vez aparecen en los grandes titulares, pero que dejan una marca profunda en quienes las viven. La memoria se convierte así en escenario y Federico, en narrador y superviviente de una historia familiar que todavía necesita ser comprendida.
Reparto
Miguel Barragán (@maquebarragan), da vida a Federico, un personaje nacido desde su centro y que le exige como intérprete transitar constantemente entre el recuerdo y la confesión. La propuesta se sostiene sobre su presencia en escena, donde Federico se apoya en la palabra, para reconstruir su pasado delante del espectador. El resultado es que poco a poco dejamos de contemplar una historia ajena, para sentir que Federico está abriendo ante nosotros un álbum lleno de fotografías que llevan demasiado tiempo ocultas, mostrando la humanidad que existe debajo de sus heridas.

La trayectoria de este actor está vinculada tanto a la interpretación como a la escritura teatral. Entre sus trabajos anteriores aparece “Vidas muertas” (2023), “Mi gran día” (2024), o “Adiós” (2025) totas ellas escritas e interpretadas por él mismo. En 2026 ha publicado el libro en el que se basa la obra que nos ocupa “Mercería Paloma y otras historias”, que amplía su faceta, no solo como dramaturgo, sino también como escritor.
En la dirección encontramos a Coan Gómez, profesional con una extensa trayectoria en las artes escénicas. Actor profesional, profesor de interpretación y director de diferentes montajes teatrales y proyectos audiovisuales.
En “Mercería Paloma”, apuesta por la cercanía y permite que el texto tenga espacio para respirar. En una pieza sustentada esencialmente sobre la palabra, la imagen y la memoria, porque saber cuándo contenerse puede ser tan importante como saber cuándo subrayar.
Su relación profesional con Barragán está relacionada a los anteriores trabajos del actor, en los que también se encargó de la dirección, formando un interesante y sólido tándem.
Otras impresiones de la obra ‘Mercería Paloma’
Hay algo particularmente interesante en “Mercería Paloma” su aparente sencillez. No necesita de grandes artificios para hablar de la familia, la pérdida, la soledad, el paso del tiempo, la dificultad para expresar los sentimientos y las heridas que heredamos sin haberlas pedido. Ahí reside buena parte de su fuerza. Federico no habla únicamente de sí mismo, habla de una generación, una forma de entender las relaciones familiares en la que muchas emociones permanecen guardadas. La obra retrata una época y, al mismo tiempo, nos obliga a preguntarnos cuánto de aquella forma de relacionarnos sigue viviendo en nosotros.
Ya su título nos lleva a un lugar lleno de hilos, botones, agujas, telas y pequeños objetos destinados a reparar, porque de eso nos habla, de intentar recomponer una vida a partir de fragmentos, de coser recuerdos, de juntar aquello que nos separó, y de aceptar que algunas costuras siempre serán visibles.
La estructura en tres capítulos contribuye a que el relato avance como una memoria que se va revelando progresivamente. No estamos ante una narración que provoca emoción inmediata, su verdadero interés está en dejar pequeñas preguntas flotando… ¿Qué hacemos con aquello que no dijimos? ¿Qué parte de nuestra historia pertenece a nuestros padres? ¿Cuánto conocemos a las personas que creemos conocer? “Mercería Paloma” habla de soledad, habla del dolor, y permite que el espectador complete los silencios.
Al salir de la sala queda una sensación de cierta melancolía, sí, pero también la impresión de haber asistido a algo profundamente cotidiano, porque ahí está la verdadera virtud de la propuesta, recordarnos que el teatro no siempre necesita llevarnos a lugares extraordinarios, basta con encender una luz, abrir un viejo álbum de fotos y dejar que alguien nos cuente aquello que durante años no supo cómo contar.
Una historia sobre la memoria que, paradójicamente, consigue que el espectador mire hacia la suya propia.
“Mercería Paloma” se representa actualmente los domingos, a las 21:30h, en la sala “Off Latina” (Calle de los Mancebos, 4, Madrid).
Más info y entradas: Off Latina




Coan Gómez
29 septiembre 2026 a las 19:54
Gracias por todo